viernes, 8 de agosto de 2014

PERRA! en Amazon Kindle

PERRA! es la historia de Abigail Villalobos, una chica que por transformar a su novio, Luis Cuernavaca, recibe una terrible venganza: él le contagia un virus venéreo que le provoca que se transforme en una perra cuando tiene sexo. Primer capítulo de esta fascinante novela. Pueden conseguirla en Amazón Kindle

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(Disponible en ingles y castellano)
Incluye ilustraciones!

Capítulo 1: “Pieles de lobo y pieles humanas”
Una señorita alta, esbelta de un peinado y corte de pelo muy moderno y llamativo se encontraba mirando una tienda de ropa de pieles.
- Principio de mes! – se escuchó a la muchacha con gran felicidad entrando en la tienda.
- Buenas tardes, en que puedo ayudarte? Tenemos tapados de piel de zorro, de conejo de excelentísima calidad. – la atiende una señora de mediana edad.
- Me encantó el vestido que tenés en vidriera! – exclamó la joven atractiva.
- Ese vestido es de piel de lobo, es hermoso, fue creado por nuestro diseñador exclusivo! Pero tiene un precio elevado! –
- Lo llevo! Sin duda, es hermoso! Ojalá siempre pueda vestir con estar hermosas pieles! –
Es increíble las veces en que la vida se torna paradójica y contradictoria. Yo, amante de las pieles, de las joyas, de las alhajas y del dinero…
Y que loco, que iba a vestir de piel de lobo por el resto de mi vida…
¡¿Quién iba a pensar que por una pequeña aventura me iba a pasar lo que me pasó...?! Soy Abigail Villalobos y quizás mi historia sea la prueba absoluta de lo que se dice "El que las hace, las paga". Se podría decir, que siempre fui muy egoísta. Abandoné a mis viejos, cuando apenas era una adolescente simplemente por cumplir un sueño todavía más egoísta: Alcanzar la fama.
Yo siempre viví en el campo, hasta que un día, conocí las luces de la ciudad de Buenos Aires. Ellas me encandilaron, me enamoró todas las posibilidades de crecimiento que intuí a mí alrededor debido a quizás una virtud que Dios me dio: Mi belleza. Una virtud buena, pero con el paso del tiempo, se volvió destructiva. Seguramente, mis compañeritos de 5to grado jamás hubieran imaginado que la "nena más linda" del colegio iba a terminar así. Pero como dije en un principio, el que las hace, las paga.
Yo era muy, como decirlo, ¿Materialista? Si, fría y peligrosa como el mar, como dice Luis Miguel.
Cuando conocí Buenos Aires, más precisamente, Capital Federal, conocí al hijo de re mil… que arruinó mi vida completamente: Luis, un joven pelirrojo y apuesto con muchísima personalidad. No voy a negar que algo por el sentí, pero no, no me enamoré, tan solo era atracción física. Sus exóticos ojos fueron los culpables, ya que tenía uno de color verde y el otro era oscuro. Esta maldita mirada ocultaba una horrible maldición de la cual yo iba también a sufrirla.
Al salirme una propuesta laboral como bailarina en la calle corrientes, no lo dudé. Acepté irme a vivir con Luis y dejar de lado todo mi pasado para poder progresar y cumplir mi sueño de alcanzar la fama. Sabía perfectamente que el precio de esta es caro, muy, pero creí que solo la iba a pagar al tener que dejar a mi familia de lado, pero no fue así...
Les voy a contar mi historia, pero no es cualquier historia. Quizás les parezca atroz por algunos momentos, retorcida, bizarra o incluso asquerosa en otros, pero detrás de todo esto hay un mensaje positivo y hasta yo clasificaría mi vida como una metáfora… Y desde el vamos, estoy segura que me van a juzgar como una verdadera “PERRA!” en todos los sentidos…
Todo empezó desde horrorosa discusión que tuve con mi ahora ex novio, donde me dejó sola en mi oscura habitación, yo no entendí que me pasó, ya que de repente me creció un pelaje desde ya excesivo, cosa imposible en mí, ya que me había hecho la depilación definitiva!
De repente las paredes de mi departamento se me hicieron muy altas y no podía alcanzar a prender la luz para ver que me había pasado. ¿Me volví un enano de circo? ¿O acaso me dieron pastillas de chiquitolina? Quizás termino diciendo “No hay problema viejo…”
¡Cuando finalmente logré prender la luz, no grité, aullé!
El infeliz de mi ex me había transformado en un perro siberiano! Está bien que siempre fui medio perra, pero esto se fue al carajo!
Yo siempre me gané la vida dignamente, como aquella vez en la que mi jefe me aumentó el sueldo!
Recuerdo Inmoral #1:
“Salimos después del teatro de revista de hoy che? Dale que el otro día te aumente el sueldo… y en cualquier momento salís en Bailando por un sueño”
Em, bueno por ahí no es tan digno que digamos, pero siempre mantuve al vago de mi novio! Encima me fue infiel! Les parece justo? Está bien, yo tuve mis pequeños deslices… pero fueron chiquilinadas inocentes, no como las de él!
Recuerdo Inmoral #2:
Aquella noche había visto salir a mi novio de un Hotel de Alojamiento, así que simplemente me dispuse a ahogar mis penas con mis amorosas amigas que tuvieron la brillante idea de llevarme a un Show de Strippers. No lo digo por los strippers, sino por la persona que conocí.
La luz del boliche me encandiló, hasta que vi a Tomás Buenporte, un muchacho de una musculatura desarrollada y algo “afeminado” diría yo, bah, el mismo lo confesó. Hasta mis amigas, algo mojigatas para mi gusto, se habían fijado en él.
- Mirá ese! Qué bueno que está! Es un pecado ese chico! – le dije a mis amigas, apuntando a Tomás.
- Uy si, lástima que no tengo un peso… sino le pagaría! – Dijo una de mis amigas, la menos mojigata.
- Ay! Que chancha! Como vas a contratar a un prostituto! – Ahora sí, habló la mojigata.
- Chicas, hoy cobré, fue muy lindo estar con ustedes… - exclamé despidiéndome de mis amigas - PERO HOY VOY A PASAR LA NOCHE CON UN HOMBRE DE VERDAD! NOS VEMOS! -
Y ambas gritaron de envidia - GGGGRRRR! Pero que… QUE PERRA!
Fue así como loba que soy, me dispuse a cazar a mi presa. Y le pregunté la pregunta menos esperada - Cuanto cobrás??! – y me respondió lo que menos esperé. - Vos me querés pagar a mi? Discupá querida, pero yo solo me acuesto con hombres… -
A mí la liebre no se me escapa, así que contrarresté su respuesta con una táctica inteligente. - Ah, si? Porque te pensaba dar todo mi sueldo que gané el día de hoy… - y lo dejé con la boca abierta. - Em, creo que cambié de opinión… -
Luego de la apasionada noche, cuando nos estábamos despidiendo con Tomasito, el me hizo una confesión - AY! AY! Pero que bien que la pasé, muñeca! Siempre pensé que las mujeres eran unas insulsas… pero por la placentera noche que pasamos… la verdad que me arrepiento de todas esas noches rechazadas! – es aquí donde se le chifla de nuevo el lado afeminado, así que entre sus lágrimas me dice - ESTÁ DECIDIDO! AHORA SOY BI! -

“Bisexual?! Este es un mundo de locos” pensé, así que luego de realizar mi buena acción del día, me retiré de la victoriosa noche. Y, convertir un hombre gay a bisexual fue un arduo trabajo, así que por lo menos iba a tener la posibilidad de reproducirse así. Se podría decir acá que si, “lo hice hombre”. Aunque confieso, que sentí algo diferente al estar con este chico, y si, admito haber estado con muchos… pero esta vez, mi intuición femenina y ahora canina, me llevó a pensar que no iba a quedar solo en una noche…
“Los mosquitas muertas son los peores” dicen las malas lenguas. Mi ex se hacía el bueno y ahora tengo que limarme los cuernos!
Después de mi noche, yo me encontraba durmiendo. Es ahí, cuando Luis vuelve a casa, cansado, supuestamente de “trabajar”. Él se detiene y siente un olor extraño en nuestra habitación.
- ¡Pero qué… que es este olor a sexo desenfrenado! ¡No puede ser! – fue así, como Luis comienza a olfatearme. - Ja! Tenés olor a macho, hija de…! A mi no, eh! A mi no me engañás! Así que sos perra…?!!! AHORA VAS A SER UNA VERDADERA PERRA!
Luis me despierta entre besos y por un momento termino de olvidarme de lo que me había hecho y terminamos teniendo relaciones. Y no, no usamos protección. Una vez que terminamos, Luis se levanta con júbilo, contento y exclama:
- JAAA! Eso te pasa por ponerme los cuernos! Te contagié una enfermedad por transmisión sexual! – a partir de acá, el va aprontando sus cosas, tenía un gran bolso preparado y se acerca a la puerta… - Siempre me cuidé porqué te amé y no quería que cargaras con ella, transformándote en un perro siberiano! Yo también me transformo… es una gran mierda… hay una forma de volver a la normalidad! PERO NO TE LA PIENSO DECIR! – donde finalmente, Luis abandona la habitación y también a mí… igual no me perdí de nada.
A partir de esta enfermedad, uno de mis ojos se volvió de un celeste violáceo, donde es así, como se los identifica a los que fueron contagiados. Por suerte no tardé en darme cuenta como volver a la normalidad… Y si, me dio en lo que más me dolía: Si tengo relaciones sexuales con hombres me transformo en perra y para volver a mi forma original, tengo que tener relaciones con perros, siendo canino…
Evidentemente no tengo suerte ni con los hombres, ni con los perros…
Así que nada, después luego de toda la tragedia, ya tranquila en casa me dispuse a cebarme unos verdes, para mirar un rato la Televisión. Al prenderla, había quedado un famoso canal de noticiero Argentino, del que todo conocemos, ese que cuenta cuantos días faltan para la primavera.
“Último momento: Una invasión de lobos en la ciudad de Buenos Aires! No se sabe el porqué están estos siberianos aquí… si se escaparon de algún zoológico… Pero lo más posible… Hay una superpoblación de ellos, que cada día se agranda más… Desconocemos su parámetro, solo nos llegó la información que casualmente todos estos animales están en celo y no paran de subirse encima de sus dueños…”
Y si, este es el precio por tener relaciones ocasionales, vanas, vacías y mundanas… Y esto fue solo el comienzo.